viernes, 8 de abril de 2011

ESCRIÑO DE ANGULEMAS II

Tanto cariño que pude darte.
Y silencie mi voz
por la cobardía de no abrazarte.
Ese cofre pequeño
te lo dí vacío
y tu me lo devolviste lleno.

Ahora que te has ido
y el silencio eterno te ronda
recibe desde esta tierra
una y mil veces
la palabra hola.

De no hablarte a hablarte
solo existe un segundo
el eterno tiempo que nos separa
se habrá muerto de seguro.

Y una alondra celeste
junto a un no me olvides
permitirá que nos abracemos
con la sonrisa en la boca
y charlaremos y reiremos
con esta intelectualidad loca.



(A Galo.....)

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