miércoles, 13 de abril de 2011

CONB DOLOR DE MOLIENDA

Como no soy poeta, ni soy estafeta,
ni siquiera cartero al igual que Neruda
no me salen los versos como yo los quisiera
con el ritmo preciso como daga certera.

Son pequeños cual besos que ha dejado la luna
que a veces padecen de la buena fortuna,
logran dar en el blanco, con tropiezos de duna
como si el desierto se llenara de espuma.

Se asemejan al agua cuando a veces te mojas
y se sienten tan frescos como olor de las rosas,
pero en otras padecen de esas lágrimas blancas
que son tan transparentes que no puedes hallarlas.

Y parecen volutas suspendidas del tiempo
y parecen suspiros que se los lleva el viento.
Aún así cual espigas que se mecen contentas
Se transforma en pan con dolor de molienda.

Be bj

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