En
medio del silo, del bosque hirviente
Donde
a veces canta, un rayo de sol.
Se
esconden las penas, las grandes heridas
Y el
viento que sopla aún con candor.
Y se
abren las alas, que recién curadas
Intenta
el vuelo, a un cenit mejor.
Más se
hace difícil, cortar con las ligas
Que
hunden el alma en un gran dolor.
No
mires al suelo, remonta tu vuelo
A
largas planicies, donde veas volar,
Estrellas
sin dueño, cometas añiles,
Amapolas
dulces y no un rosal.
Febrero
2017
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