miércoles, 3 de septiembre de 2014

En este laberinto de rosas marchitas.

(Cuando el alma está cansada, un descansito es casi como un gran milagro....)
 
En este laberinto de rosas  marchitas.
Atisbo tu luz demasiado lejana.
No tengo las fuerzas siquiera de llamarte.
El grito se muere en medio de la nada.
 
 
Y sigo caminando con las manos heridas
Con los pies, doloridos, a paso muy cansino.
Y es largo el desierto, las horas interminables...
Mientras tanto intento seguir un camino.
 
No busco acercarme, a remanso ninguno.
Ni quiero ascender colinas, ni llanos.
Espero algún día, llegar  a una playa
a descansar tranquila.¡A  ojos cerrados!
 
be  bj

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