nacida en el desierto de tu pueblo,
sencilla como blanca es tu alma
que habita por las calles y los cerros.
Es ella la más dulce embajadora,
de versos que asidos a tu mano
despiertan soledades y crepúsculos
haciendo que hoy el sol brille más humano.
Aún cuando parezca que el desierto
arrasa con la piel y la aja a gusto,
es trino de poetas, verso claro
aquel que ha llegado desde un cactus.
Con besos de amistad a la distancia
que surcan mares fríos y abren puertas
trastocan los albures en certezas
siembran en mil jardines primaveras.
be bj
Chile,febrero de 2005.
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