Niño de sol, niña de lluvia se han encontrado.
Van descubriendo que se parecen hasta el hartazgo.
Cargan con ellos bellas sonrisas y desamores
que han causado en su camino mil sin sabores.
Entre sus manos han descubierto que la ternura
es como un hilo, fino sedal, brillo de luna.
Y aunque a veces a simple vista se resquebraje
sigue presente cual si viviera en el follaje.
Aunque se alejen, y no resuenen juntos sus pasos
el pensamiento sigue fluyendo en su regazo.
Juegan y juegan a seducirse como si fueran:
Ella princesa y el su príncipe, de las praderas.
Le acicala blancos cabellos con peine de oro.
El en su vida es seducción ,es su dulce tesoro.
Be bj2008
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