De las espinas de mis propias sombras
renazco cual espiral infinito
en el suave abrazo a tu cintura
donde feliz vuela una rosa al viento.
Y es en esa infinitud de las esencias
en ese colofón de unidad plena
descendiendo siempre entre caricias
donde muere el arcoíris de las penas.
Se vuelve una fiesta de contornos
de aguas, de suaves llanuras
y mil doscientas palomas imaginarias
sonríen suavemente a la luna.
be bj
16 DE ABRIL 2010
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