utilizan a veces como delicia
te diré quedamente cuanto te quiero
sin que el viento sepa de mis sonrisas.
Ha de ser un secreto entre dos almas
cuantas, cuantas razones hoy por fin sellan
ese amor tan bendito que se libera
elevando hasta el cielo una plegaria.
Sin ser trigo arelado ni blanca estrella
aún das agua a mi rosa como centella.
y es que aún cuando a veces, nuestros senderos
se hallen negros, oscuros, casi de sombra.
Hay un algo que siempre, te rememora
para ir caminando en breve historia
donde vamos sorteando grandes abismos
aún así hay un hilo que nos aúna.
2006
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