domingo, 6 de febrero de 2011

Tantas cosas...


Hay tantas cosas
que separan…
tu carne de mi carne
entre ellas el estío
que asemeja …
el cantar de los zorzales.
Es por ello dulce duende
que amo tanto mirarte.
Sonriéndome a lo lejos
sin que pueda alcanzarte.

Y las flores las que ofreces
huelen a ternura en las tardes
cuando tu paso se ha ido
entre lagar y rosales.
Más aunque tu carne y mi carne
jamás logren ni rozarse...
Sigues en mi alma duendecillo
como el amor cuando arde
en refulgente y dulce flama
sin que nos importe la carne.


be BJ


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