sábado, 21 de abril de 2012

YA NO PUEDO REGALARTE



Ya no puedo regalarte ni un poema

porque hay dias que el tintero se oscurece.
Y la tinta se ha vuelto un aguacero
que no tiñe el papel de azul y verde.
Es tan lúgubre tan penosa la escritura
que parece un chillido en la llanura
donde todo se ha vuelto gris y blanco

y no queda horizonte ni frontera.
He perdido el camino y al vigía 
 ya no tengo ni atalaya ni mis remos.

solo quedan los recuerdos de unas horas
cuando el sol brillaba en el mes de enero.
Ese mar en el que a veces te has hundido
tambien llega con su hielo hastas mis costas.
Ya mi pluma no presenta nuevos bríos
ni siquiera se alimentan las langostas.
Son ausencias que destrozan las quimeras
y que soplan cual si fueran un siroco
pero gélidas se transforman poco a poco
en castillos de hielo sin estrellas.





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