domingo, 8 de enero de 2012

Ya no espero la misma primavera...

Ya no espero la misma primavera.
Se ha quedado vacía sin ternuras
es como un arrebol que sí perdura
pero pierde poco a poco su dulzura.

Tiene trazas de adioses sin decirlos
trae lágrimas de amor que se contienen
y del verbo que calla los latidos
solamente el corazón late en tus sienes.

No espero que traigas a mis manos
rosas blancas, ni dulces amaneceres
solo espero que te llegue el regalo
que en la vida, tanto te mereces.

Desde allí para adelante seré sombra,
solo viento acicalando tu ventana
no oirás ni mi paso más cercano,
ni tendrá tu sendero, mi huella arcana.

2005 

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