domingo, 8 de enero de 2012

desde un atrio imaginario


Me contento con tan poco
solo con verte llegar,
desde un atrio imaginario
yo, en silente soledad.

Más solo eso fue un sueño
de los que no sucederán.
Cuidate mucho te dije
no te vayas a enfermar.

Algo parecido a la muerte
silenció de pronto tu andar,
me miraste con ternura
y no viste mis lágrimas resbalar.

No volví a ver tus manos,
ni tu rostro en el cristal,
ni escuché nunca más tu voz
ni volvímos juntos a caminar.

2005

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